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Las Cebollas Rellenas

Fiestas Gastronomicas

27 y 28 Noviembre de 2026

Una Fiesta culinaria con Historia

La fiesta de les Cebolles Rellenes empezó a celebrarse en 1972, aunque su historia se remonta hasta el año 1927. Aniceta Fueyo, conocida como La Nina, dueña y cocinera del Restaurante La Laguna, se encontró con el problema de que siendo Viernes Santo, viernes de vigilia, y que no tenía nada más que unas cebollas y unas latas de bonito para darles a sus clientes, se le ocurrió la idea de rellenar cebollas.

La Nina fue quien inventó el plato, pero se dice que fue Aurora, del Restaurante La Conda, quien hizo que el plato alcanzara la fama, ya que fue ella quien más la preparó en su local. Mario Antuña, nieto de la Nina, escribió un emotivo pregón en el año 2004 para la fiesta de las Cebollas Rellenas, donde contó cómo en el año 1972 un grupo de entreguinos, con José Manuel Blanco a la cabeza, propusieron crear la Fiesta Gastronómica de las Cebollas Rellenas, idea que la creadora del plato acogió con entusiasmo.

Ese año se invitó a un grupo de periodistas a comer y se les presentó la fiesta y el plato. La propia Nina corrió con los gastos, y gracias a esta iniciativa y el entusiasmo de sus promotores, las cebollas rellenas alcanzaron con el tiempo el rango de Fiesta Gastronómica de Interés Regional.

Así, cada 30 de noviembre, todas casas del pueblo se llenan del olor de este plato, y El Entregu se convierte en punto de encuentro de familiares y amigos. Las cebollas forman parte de un menú que incluye también callos y postres como casadiellas, arroz con leche o frisuelos.

Un Menu con mucha Tradicion

Sabores de siempre, hechos a fuego lento y con recetas que pasan de generación en generación. Ven a probar lo mejor de nuestra cocina popular.

Callos

Callos a la asturiana, con su punto de alegría y mucho sabor. Un clásico de los de toda la vida, perfecto para entrar en calor y disfrutar sin prisas.

Casadiellas

El broche dulce: casadiellas caseras, crujientes por fuera y jugosas por dentro, con su relleno tradicional. El final perfecto para una comida de fiesta.

Cebollas Rellenas

Nuestro plato más emblemático: cebollas tiernas rellenas y guisadas despacio en una salsa intensa, de las que huelen a casa. Tradición pura en cada cucharada.

Las Fiestas

Las Fiestas Gastronómicas de las Cebollas Rellenas son de esas celebraciones que se recuerdan por un motivo muy claro: el pueblo entero huele a guiso. Durante dos días (normalmente viernes y sábado), El Entrego se transforma: casas cocinando, bares a rebosar, música en la calle y un ambientazo que gira alrededor del plato más querido.

¿Qué tienen de especial?

Lo más bonito es lo auténtico: la tradición de cocinar en casa. Desde primera hora ya se nota que pasa algo distinto… porque las calles se llenan de ese olor tan característico de las cebollas haciéndose a fuego lento. Es como si el pueblo entero estuviera en la misma cocina.

El viernes suele arrancar con un plan deportivo y solidario: por la tarde se organiza algún torneo benéfico, muchas veces conocido como “el torneo de las cebollas rellenas”, para ir calentando el ambiente.

A media tarde llega el acto inaugural, con el pregón a cargo de una persona reconocida y muy vinculada al pueblo. Y en muchas ediciones se entrega también un reconocimiento muy especial: la “Cebolla de Oro”, un premio pensado para poner en valor a asociaciones, personas o negocios que han aportado algo importante a la comunidad.

Después, la fiesta se va notando en las calles: suele haber música en directo (bandas o actuaciones) en la zona de la iglesia o alrededores, y el pueblo va cogiendo ritmo.

Y cuando llega la noche… se abre la primera gran cita: a medianoche, primera gran verbena, con orquesta o grupos locales/cercanos y, para rematar, DJ hasta que el cuerpo aguante.

El sábado es el día en el que El Entrego está a reventar. Los bares y restaurantes se llenan, y se vive el plato típico como se merece: muchos locales ofrecen el menú tradicional, con cebollas rellenas, callos y casadielles . Se nota muchísimo: hay reservas hechas desde semanas antes y el ambiente tanto a la hora de comer como a la de cenar es espectacular.

Por la mañana suele haber alguna actividad para animar el vermut (festival, actuaciones o propuestas para ir entrando en ambiente), y por la tarde llega uno de los momentos más esperados:

Y a partir de ahí… tarde de ambiente, cenas, bares llenos y calles con vida hasta que llega el gran cierre:

A medianoche, segunda y última gran verbena, normalmente con una orquesta potente en el primer pase y DJ para despedir las fiestas como toca: con música, gente y buen rollo.

pregón, música y primera gran verbena

Sabado
Viernes

el día grande (y el día de reservar mesa)

Concurso Gastronómico

En la carpa, después de la comida, se celebra el concurso gastronómico, normalmente con tres categorías:

Profesional Local

Aquí compiten los locales que viven estas fiestas a lo grande y que llevan días —o semanas— preparándose para dar el mejor servicio. Se valora la técnica, la regularidad y ese toque que hace que un plato destaque sin perder la esencia.

Profesional No Local

Un espacio para que bares y restaurantes de otros lugares se sumen a la fiesta y muestren su versión de las cebollas rellenas. Es la categoría perfecta para ver ideas nuevas y comprobar cómo un plato tan nuestro también inspira fuera del pueblo.

No profesional

La categoría más auténtica: la de quienes cocinan en casa con la receta de siempre, ese punto familiar que cada casa defiende como “la buena”. Aquí lo que se valora es la tradición, el cariño y el sabor de toda la vida.

Un jurado independiente valora los platos y se elige a quien se lleva el primer premio como ganador del concurso gastronómico.

Como Llegar al Entrego